«El tercer Congreso del ELN oficializa por decisión unánime el DESLINDE CATEGÓRICO con el Narcotráfico y esta decisión se ha ratificado en los congresos posteriores».

11 de junio de 2026

Segunda parte de la entrevista de Aureliano Carbonell al Comandante Nicolás Rodríguez Bautista, uno de los fundadores del Ejército de Liberación Nacional en Colombia.

Aureliano: ¿Qué paso con lo militar en los años de la crisis?

Nicolás: La actividad militar bajó de manera sustancial, desde 1974 hasta 1979. De todas formas, siendo entonces escaso el accionar militar en medio de la crisis, hubo acciones importantes que motivaban la continuidad:

A mediados de la década de los años 70, un comando urbano dio de baja al general Ramón Arturo Rincón Quiñones, Inspector General de las FF.MM.

En 1976, es atacado y reducido el cuartel policial de Santa Rosa del Sur en el departamento de Bolívar, recuperándose el armamento.

En 1976, es atacada una base militar del batallón Tarqui en Tarazá Antioquía, causando 6 bajas.

El Frente Camilo Torres que fue casi aniquilado en 1967, se reinstala sobre la cordillera Oriental, y en 1976 se toma el corregimiento de Sabana de Novillos, en el departamento del César. A fines de 1978, se toma también la cabecera municipal de Convención, en Norte de Santander, reduciendo el cuartel policial, recuperando su armamento y arengando la población.

En la ciudad se realizaron pequeñas acciones de propaganda armada. 

En qué momento empieza a cambiar la situación?

En 1978, conseguimos realizar la Primera Reunión de Responsables, la que congregó a los jefes de las estructuras urbanas y rurales. Se elije la primera conducción colectiva, se elabora un plan para reestructurar la Organización y se adoptaron los principios leninistas de organización. En lo militar, como ya lo mencionamos, se realizó, con pleno éxito, la toma del municipio de Convención a fines de ese año, lo que incidió muy positivamente en lo interno, en la moral de nuestra gente y en el proceso de recuperación y desarrollo.

Sin embargo, no faltaron dificultades. Estando en estos esfuerzos, surge una fracción que se autodenominó Comisión Coordinadora Nacional, intentando una línea desmovilizadora; gracias a la agilidad con que actuamos, esta no logro sus objetivos, se aclaró para el resto de organización su conducta y sus responsables huyeron.

Los esfuerzos de recomposición continuaron en medio de grandes carencias económicas, problemas de comunicación y la acción enemiga, pero nada podía detenernos.

En estos grandes esfuerzos por vincularnos al trabajo popular, dotarnos de una estructura con principios leninistas de organización, lograr una conducción colectiva mediante procesos democráticos y cuidar la unidad interna, aparece el liderazgo claro del Comandante Manuel Pérez Martínez.

¿Cómo estaba lo urbano por esos años?

En los momentos más duros, la crisis del ELN fue mucho más fuerte en el campo que en la ciudad. En esos años tuvimos muchas dificultades en la comunicación entre lo urbano y lo rural. Sin embargo, los grupos urbanos lograron sostenerse y crecer, especialmente después del 76, desarrollándose estructuras urbanas en la mayoría de las ciudades. Su trabajo estuvo alrededor de las luchas estudiantiles, la organización sindical de los trabajadores y las barriadas populares. Ellos fueron importantes en la superación de la crisis.

¿Hasta cuándo se mantiene esa crisis?

Los años que siguen, fines de la década de los 70 y principios de la del 80, se han llamado a nuestro interior como los de la “superación de la crisis”. De ahí en adelante, hasta principios de la primera década del 2.000, son tiempos de expansión, de avances en todos los terrenos y de una mayor incidencia política y de masas en el país.

Los Presidentes en esos años fueron, en su orden: Turbay Ayala (1978-1982),  Belisario Betancur (1982 – 1986), Virgilio Barco(1986 – 1990), César Gaviria (1990 – 1994), Ernesto Samper (1994 – 1998) y Andrés Pastrana (1998 – 2002).

De la “Reunión de Responsables, diciembre del 78- enero del 79, llegamos en 1973, a la Primera Reunión Nacional Responsables “héroes y mártires de Anorí”. Ésta nombra una Dirección Nacional de 9 miembros y al Comandante Manuel Pérez como responsable político. De allí, en el año 86, llegamos a otro espacio democrático, más representativo;  la Primera Asamblea Nacional “Camilo Torres Restrepo”, la que posteriormente hemos denominando como el primer Congreso de la Organización, allí consideramos que se había superado la crisis.

Esa Asamblea representa un desarrollo en la vida política interna, instituye la obligatoriedad de funcionar con planes de trabajo nacionales, locales y sectoriales, reafirma los principios leninistas de Organización, implementa mayores niveles de democracia interna y de conducción colectiva en todos los niveles.

Ya para ese momento se tenía una Dirección Nacional estable y actuante, pero la Asamblea fortalece aún más esa conducción nacional y al COCE como ejecutivo permanente. Allí se reafirma el Trabajo político organizativo, y por tanto la actividad de masas como parte integrante de nuestra dinámica global y como componente básico del trabajo de organización. Igualmente se fortalecen los enfoques y las metas militares, reafirmando la integralidad político-militar. La Asamblea logra así mismo fortalecer y cualificar la unidad interna, ya para ese momento éramos una organización más grande y de mayor copamiento territorial.

Qué resaltaría como lo mas importante de los años posteriores a ese primer congreso?, es decir, de los últimos 40 años, del 86 para acá, un tiempo bastante largo?

Seré muy breve, le doy sólo unas pinceladas:

-Ganamos una visión de país y es en base a ello que construimos y desarrollamos los planes nacionales de trabajo.

– Se avanzó en la comprensión de la teoría marxista leninista. Ésta se afianzó como guía ideológica y se hizo un esfuerzo mayor y más consciente por aplicarla a la práctica.

– En lo ideológico, logramos una mayor y masiva cualificación de cuadros, a diversos niveles, en lo que fue de gran ayuda el desarrollo sistemático de las Escuelas de distintos grados y temáticas y de otros espacios de formación.

– Se logran realizar y desarrollar los Congresos de la organización, como espacios democráticos, en los que se define la línea general, el plan global y la Dirección Nacional, igualmente los Plenos de la Dirección Nacional.

– Conseguimos importantes desarrollos militares, entendiendo que en la lucha, se avanza y se retrocede, nunca es lineal, momentos de grandes avances, pero igualmente otros de dificultades y retrocesos, en ello intervienen múltiples factores externos e internos. Igualmente logramos en distintas ocasiones buena armonía y complementariedad entre la actividad militar y las necesidades políticas.

– En términos generales, logramos resolver con criterios de austeridad las necesidades financieras para desarrollar los planes nacionales y las metas trazadas.

– Instituimos en la estructura orgánica lo que denominamos Frentes de Guerra, los que cubren grandes regiones, recogen a su interior las estructuras urbanas de las mismas, los distintos Frentes guerrilleros y las unidades regulares e irregulares, adscritas directamente a la conducción general de la gran región, es decir a la Dirección del frente de guerra. En éste, al igual que a nivel nacional, también se estructura una conducción de masas, un Estado mayor regional y un Departamento ideológico.

-En las ciudades, pasamos de las redes urbanas de apoyo logístico, a las estructuras urbanas propiamente, las que desarrollan, al igual que las rurales, el trabajo político organizativo y la actividad militar, tienen su propia dirección, dejaron de depender de un frente rural y al igual que estos están integradas al Frente de guerra, junto con el resto de estructuras.

-En el V congreso, conformamos una conducción nacional de masas, que al igual que el Estado Mayor y el Departamento ideológico, depende directamente de la Dirección nacional y tiene su propia estructura.

– Creamos el Frente Internacional, concretando en lo orgánico el principio de nuestro ser internacionalista, para interactuar con otros revolucionarios y gentes amigas de la lucha revolucionaria y o socialista en el mundo.

-El tercer Congreso del ELN oficializa por decisión unánime el DESLINDE CATEGÓRICO con el Narcotráfico y esta decisión se ha ratificado en los congresos posteriores.

– Por convicción política e ideológica y amantes de la unidad, junto a los dirigentes del Mir-Patria Libre y el PRT, se da una histórica Fusión de la que nace en 1987 la Unión Camilista ELN. Posteriormente, junto con otras fuerzas insurgentes, integramos la Coordinadora Nacional guerrillera y después la Coordinadora Simón Bolivar, en la que participó toda la insurgencia colombiana.

-Le planteamos al país y a nuestro adversario la “humanización de la guerra” y posteriormente incorporamos a nuestra legislación interna el Derecho Internacional Humanitario, desarrollando lo concerniente a los Conflictos internos de los países.

-Las reflexiones políticas nos llevaron, al igual que a las demás organizaciones guerrilleras, a establecer espacios y mesas de diálogo con los gobiernos de turno, desarrollando nuestro propio planteamiento y concepción sobre la “solución política”, como la participación de la sociedad en la misma y las transformaciones.

– En la parte militar, además de las estructuras irregulares de guerrillas, dimos el salto a la conformación de estructuras regulares de Compañías y Batallones, sin perder de vista el carácter irregular en la concepción estratégica y en su aplicación táctica, igualmente dimos el salto de las acciones desarrolladas por cada Frente de Guerra, a las campañas militares nacionales.

– En 1986 creamos la Fuerzas Especiales Nacionales y las Tropas Especiales, articuladas estas a los Frentes de guerra.

Por último, teniendo claro que el Comandante Manuel Pérez, murió en 1998, quisiera preguntarle por el papel que jugo en esos años de la crisis y de la superación de esta?

El ELN lleva en su ser político el reconocimiento al Comandante en Jefe Manuel Pérez Martínez por haber ejercido un claro liderazgo tanto en el camino a la superación de la crisis, como en los desarrollos alcanzados luego de la misma. Es precisamente por su liderazgo y el papel que había y seguía jugando,  que el primer Congreso le asigna la responsabilidad Política, la cual ejerció con ejemplar altura hasta su muerte en el 98.

Él fue un claro ejemplo en las diversas facetas del cuadro revolucionario y de allí su autoridad moral ante los demás conductores y subalternos.

Su liderazgo para que se lograran los primeros eventos de responsables, a partir de 1978 hasta el  Tercer Congreso que él lideró, constatan su indiscutible papel de conductor y líder en la conducción del ELN.

Si alguien en el ELN buscara un prototipo de cuadro y militante eleno, no dudaría en tomar como referente al Comandante Manuel Pérez Martínez.