«La causa mapuche y sus demandas legítimas e históricas jamás serán reducidas al ámbito criminal. Tampoco aceptamos que se intente vincular al conjunto del movimiento con delitos como el robo de madera, cuyo eslabón final ha estado históricamente ligado a grandes empresas forestales»

Wallmapu | 4 de marzo de 2026

Frente a las últimas declaraciones de personeros del gobierno saliente, quienes han intentado blanquear y justificar sus políticas represivas y de continuidad neoliberal, se hace imperativo señalar lo siguiente:

Las afirmaciones del subsecretario del Interior, Víctor Ramos, y del delegado presidencial de la provincia de Arauco, Humberto Toro, constituyen opiniones políticas emitidas en el contexto del término de su administración, buscando justificar su accionar represivo, colonial y racista frente a las justas demandas del movimiento mapuche. Se pretende, una vez más, desprestigiar las legítimas reivindicaciones autonomistas al vincularlas con la delincuencia común.

Este gobierno intenta avalar su gestión mediante estadísticas que hablan de una supuesta disminución de la denominada “violencia rural”. Sin embargo, esas cifras y discursos ocultan la verdadera naturaleza de un conflicto histórico entre el pueblo mapuche y el Estado chileno, así como los procesos de inversión capitalista en el Wallmapu.
Estas declaraciones omiten deliberadamente todo el andamiaje legislativo de tintes autoritarios que promovieron; la militarización permanente del territorio al servicio de las grandes empresas forestales; y la aplicación de leyes represivas y persecutorias contra el movimiento mapuche.

El manejo del conflicto por parte de este gobierno seudoprogresista se ha traducido en represión indiscriminada contra toda expresión de lucha mapuche, lo que en la práctica ha significado que más de 140 comuneros mapuche permanezcan encarcelados en distintos penales del Estado chileno, muchos de ellos vulnerados en sus derechos políticos y culturales incluso en condición de reclusión.

En particular, frente a las declaraciones arrogantes y racistas del delegado Toro, quien se arroga la calidad de voz autorizada para definir qué corresponde o no a la cultura mapuche, y que reduce la lucha en territorio lavkenche a delincuencia común, respondemos con un ejemplo concreto: han sido comunidades y organizaciones en resistencia las que han enfrentado la depredación de empresas forestales y extractivistas. Uno de los mayores logros ha sido preservar el lago Lleu Lleu como uno de los más limpios de América Latina. Esto es fruto exclusivo de las comunidades que han defendido el territorio frente a políticas extractivistas y empresarios inescrupulosos que intentaron convertir esta parte del Wallmapu en zona minera o en espacios de recreación para las élites económicas.

Afirmamos con claridad que la causa mapuche y sus demandas legítimas e históricas jamás serán reducidas al ámbito criminal. Tampoco aceptamos que se intente vincular al conjunto del movimiento con delitos como el robo de madera, cuyo eslabón final ha estado históricamente ligado a grandes empresas forestales, con la complacencia de sectores policiales y judiciales. Hemos sido críticos frente a errores de ciertos sectores, pero estos han sido aislados por el propio movimiento. No es aceptable generalizar ni menoscabar la digna resistencia mapuche.

La llamada propuesta de “Paz y Entendimiento” impulsada por el gobierno saliente no fue más que un intento de garantizar seguridad y estabilidad al gran empresariado y a los latifundistas de ultraderecha en el Wallmapu. Fue rechazada ampliamente por las comunidades, al no responder a las necesidades concretas del Pueblo Nación Mapuche ni tener legitimidad en el movimiento autonomista.

El establecimiento permanente de la militarización del territorio, junto con la represión y la persecución política dirigida al movimiento autonomista, terminó por confirmar el fracaso de esa política. Presentar como éxito la encarcelación de militantes de la causa mapuche es un contrasentido: la reivindicación territorial y la exigencia de libertad para los presos políticos mapuche seguirán siendo banderas fundamentales de nuestra lucha.

El balance realizado por el gobierno del presidente Gabriel Boric no hace más que reafirmar una realidad evidente: se ha traicionado al pueblo mapuche al consolidar un aparato represivo modernizado, dejando las condiciones para que una nueva administración de ultraderecha mantenga el sistema de dominación con mayores niveles de impunidad.

Por todo lo anterior, emitimos esta declaración para exponer nuestra posición ante el nuevo escenario político, donde el Estado quedará en manos de sectores neofascistas, profundizando la invasión del gran capital en territorio ancestral.

Pese a la represión y a la campaña de demonización impulsada por el oficialismo y la prensa al servicio de los poderosos, la lucha continuará por las reivindicaciones de territorio y autonomía. Las campañas de desprestigio no borrarán la memoria histórica ni la legitimidad de la resistencia mapuche.

La defensa del territorio y la recuperación de tierras usurpadas siguen siendo pilares de un proyecto histórico de liberación nacional que permanece vigente en las distintas expresiones de resistencia de las comunidades, en cuyo marco se sitúa coherentemente la propuesta de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), la cual continúa activa y fortalecida.

Fantepu mu, petu newentuleyiñ taiñ Mapuche ngen, müleyi pu Lof tüfachi Wallmapu mew inkanealu itrofill mongen, fey mew amuleay tüfachi weychan, welu wewngelayaiñ.

Por territorio y autonomia !!

Coordinadora Arauco-Malleco