
ESCUELA SIMÓN BOLÍVAR. ENTREVISTA AL DIRECTOR HABIB BULAJE
Por Luis Mangrané Cuevas
«Venezuela se encargó de la construcción del centro y Cuba se encargó del plan docente. Los programas de estudio y el colectivo de profesores es prácticamente cubano, actualmente tenemos 8 profesores cubanos y 2 saharauis, que estudiaron en Cuba, por lo tanto Cuba ocupa un lugar especial para nosotros»
7 de marzo de 2026
Habib Bulahe (El Aaiún, 1955) es el director de la Escuela Nacional Simón Bolívar. Situada en la wilaya de Smara, en los campamentos de refugiados saharauis en Tindouf (Argelia), imparte clases de educación secundaria desde el año 2011, cuando fue inaugurada.
Domingo 1 de marzo por la mañana. Aunque es día de clase, las aulas que suelen reunir a más de 400 alumnos y alumnas —incluidos internos procedentes de otros campamentos— permanecen vacías. Las tormentas de arena que han azotado la zona en los últimos días han obligado a suspender la actividad escolar.
En el comedor, los profesores integrantes de la Brigada Educativa Cubana están preparando el almuerzo, y Habib accede a mantener un conversatorio en el marco del 50 aniversario de la proclamación de la República Árabe Saharauí Democrática (RASD), las recientes conversaciones entre Marruecos y el Frente Polisario, los ataques de EEUU a Venezuela y Cuba y el desconcierto internacional provocado por el presidente estadounidense. El día anterior EE.UU. e Israel atacaron sorpresivamente a Irán.
TRAICIÓN Y HUIDA POR EL DESIERTO
Cuando España entregó el Sáhara a los marroquíes y mauritanos en 1975, Bulahe era todavía un joven estudiante. Recuerda que, mientras la administración española repatriaba a los españoles europeos -blancos- en la Operación Golondrina, a sus tropas saharauis les quitaban las armas para que no pudieran enfrentar la invasión marroquí y mauritana. “Fuimos entregados atados de pies y manos para que los marroquíes pudieran hacer lo que les diera la gana”.
Eso no impidió que muchos se fugaran con armas al frente. “Mis compañeros, los que salieron conmigo durante la huida, cayeron mártires después en la primera operación de Nuakchot”. Se refiere a algunos de los combatientes que acompañaron a El Uali, fundador del Frente Polisario, quien murió en combate el 9 de junio de 1976, cuando regresaba de un ataque a la capital mauritana, Nuakchot, en el que incluso asaltaron el palacio presidencial.
LA LLEGADA A LA HAMADA ARGELINA
Bulahe evoca el éxodo y los primeros años en Tindouf: “Los primeros años sobrevivimos gracias a Argelia, que nos abrió sus puertas. Aquí no había nada, ni medios de transporte, nada. Enfermedades e ignorancia. Hubo que empezar a buscar, ver qué hacer. No teníamos cuadros dirigentes, algún graduado, uno o dos, poca gente, tuvimos que empezar desde cero. Preparar la sociedad. No puedes dejar a tu juventud abandonada. Y España, desgraciadamente, se hizo la ciega”.
Han pasado más de 50 años desde entonces; el alto el fuego vigente con Marruecos desde 1991 se rompió con el regreso a la guerra en 2020.
“Aquí estamos, seguimos aguantando y seguiremos. Alguna solución tiene que aparecer. Tanta gente ha dado su vida por una causa. Nosotros, en ningún momento hemos cometido ninguna injusticia. Tenemos que defender lo nuestro, nuestra patria. No invadimos Marruecos, ni pedimos territorio de Marruecos. Pedimos lo nuestro, nuestra tierra, donde están enterrados nuestros antepasados. Están allá [en los Territorios ocupados por Marruecos]. No están aquí. La historia es dolorosa. Las barbaridades que hicieron los franceses. Los primeros años la aviación marroquí nos bombardeó, con los franceses. Deben recordar lo que han hecho en Argelia. Y después, ayudando a Marruecos, bombardeando a la población que no tenía nada. Nada. No tenía armamento. No tenía medios de transporte”.
Francia fue -y sigue siendo- el tradicional aliado de Marruecos, ayudándola militar, política y diplomáticamente.
“Esas cosas que no se pueden borrar de la noche a la mañana. La muerte de hijos, padres, hermanos, sin motivo. Seguimos aguantando y luchando. Tenemos que defendernos y preparar a la futura generación. Nosotros prácticamente estamos ya acabados. El futuro lo tenemos ahora estudiando en las escuelas, preparándose para el día de mañana”.
SOLIDARIDAD INTERNACIONAL Y CONSERVACIÓN DEL CASTELLANO
Argelia acogió y garantiza la ayuda humanitaria a los saharauis.
“Los países y pueblos amigos nos defienden en todas partes. Cuba nos defiende en todas partes, a pesar de sus condiciones tan difíciles, es un fiel defensor de la causa saharaui”, insiste.
El apoyo de Cuba a la autodeterminación del pueblo saharaui data al menos de 1975 cuando la funcionaria cubana, Marta Jiménez, única mujer integrante de la Misión Visitadora de las Naciones Unidas al Sáhara Español, fue al Sahara Occidental.
En su informe, la comisión concluyó que la población saharaui apoyaba la independencia, rechazaba la integración con Marruecos o Mauritania y reconoció al Frente Polisario como la fuerza política que tenía un apoyo considerable en todos los sectores de la población. La funcionaria cubana recomendó a Naciones Unidas que su acción debía encaminarse a que el pueblo saharaui determinara libremente su propio destino.
Así, el uso del español es posible gracias a los históricos lazos de hermandad y cooperación con Cuba, organizaciones de solidaridad y familias que apoyan al pueblo saharaui.
Habib continúa dedicado a la enseñanza y el español constituye un elemento indispensable en la educación en el Sáhara Occidental. De los países del norte de África, el Sáhara Occidental es el único en el que el español se conserva y se habla, e incluso tiene reconocimiento oficial.
Habib cuenta que en una ocasión el director del Instituto Cervantes en Argelia les visitó y le espetó que España no hizo nada para conservar el español. “Nos entregaron a los marroquíes y se fueron, y logramos conservarlo gracias a Cuba, porque la mayoría de los estudiantes que tenemos aquí estudiaron en Cuba, que nos abrió sus escuelas y sus universidades y nos mandó sus profesores”.
En Argelia, Marruecos y Mauritania hablan francés, explica Bulahe, en alusión a la convivencia de este idioma con el árabe producto, del legado colonial.
La conservación del español es un acto de resistencia cultural frente al abandono institucional de las autoridades españolas.
“Desgraciadamente no hay ninguna ayuda relacionada con la educación, exceptuando las que hacen las familias y las organizaciones, pero a nivel de gobierno no se ha hecho nada. La población siempre ha ayudado, mandado material del estudio y acoge a los estudiantes en verano, a los niños chiquiticos, pero el gobierno nos dio la espalda. El centro lleva el nombre de Simón Bolívar en honor al líder venezolano que luchó por la independencia en Latinoamérica, y se creó a raíz de un acuerdo entre Cuba, Venezuela y el Sáhara”, añade.
“Venezuela se encargó de la construcción del centro y Cuba se encargó del plan docente. Los programas de estudio y el colectivo de profesores es prácticamente cubano, actualmente tenemos 8 profesores cubanos y 2 saharauis, que estudiaron en Cuba, por lo tanto Cuba ocupa un lugar especial para nosotros; escasa es la familia que no haya tenido un hijo que estudiara en Cuba, por eso nuestra gratitud a Cuba es enorme y eterna”. Agrega que actualmente Cuba sigue recibiendo y becando estudiantes saharauis para darles formación universitaria en la isla a pesar de todas las dificultades.

“Los profesores cubanos están aquí durante todo el curso escolar, ocho o nueve meses sin ver a la familia, tienen contacto telefónico o por whatsapp, pero dejar a tu familia tan lejos para poder ayudar al pueblo saharaui es una cosa que vale muchísimo, aquí están, los cubanos son gente muy buena y se adaptan con mucha facilidad a las condiciones tan difíciles. Aquí en mitad del desierto las condiciones no son fáciles y el cubano está aquí encantado de la vida, trabajando. Ojalá mejore la situación en Cuba”.
Además del apoyo educativo, el país caribeño respalda la atención sanitaria de los refugiados saharauis desde 1976 y actualmente mantiene desplegada una brigada médica que atiende en el Hospital Nacional de Rabuni.
EL DESORDEN MUNDIAL: ATAQUES A CUBA, VENEZUELA E IRÁN
El encuentro se produce el día después del inicio de los bombardeos conjuntos de EE.UU e Israel contra Irán, la misma semana de una incursión armada desde el país norteamericano contra Cuba, sometida a un renovado bloqueo energético, y de las tensiones con Venezuela después del secuestro del presidente Maduro y su esposa en el mes de enero.
“Los EE.UU están metiendo la nariz, ahora con Irán. ¿Por qué razón? Si tú quieres corregir algo, muy bien, pero tú no eres dueño del mundo. Están matando en todas partes. Irán puede tener millones de problemas. Pero solucionarlo matando a gente, yo no creo que eso sea una solución. Las bombas lo que hacen es matar. Mira lo que pasó con los palestinos, diariamente se están muriendo. ¿Dónde está el mundo? ¿Dónde está la ONU? ¿Dónde está la justicia?”
“Nosotros llevamos más de 50 años en este desierto. Por decir que esta tierra es nuestra. No somos marroquíes y en ningún momento vamos a aceptar ser marroquíes. ¿Nos podrán matar? Pero yo no puedo cambiar de la noche a la mañana y decir que soy marroquí. Es nuestra tierra. Además, todo está reflejado en la historia. ¿Dónde aparece que nosotros somos marroquíes? ¿Y dónde está España que decía que el Sáhara era una provincia española? ¿Ya dejó de ser española? Parece que tenía fecha de caducidad. En los libros de texto de España se incluía la historia del Sáhara y lo borraron en un momento dado. Menos mal que no nos borraron a nosotros. Hay cosas que hay que reconocer. Las realidades y la historia hay que respetarlas. Lo que no se puede es inventar. Hoy te dicen que eres español. Mañana te dicen que eres marroquí. El pasado eres chino. Eso es imposible”.
Preguntado por el desconocimiento en España de los más jóvenes por la cuestión del Sáhara Occidental responde que estos “no tienen referencia porque no aparece en los libros de texto. No se da en la historia. No se habla nada. Los amigos del pueblo saharaui son los que están divulgando la historia del pueblo saharaui y gracias a ellos ahora se puede oír hablar del Sahara en algunas partes del mundo».
En el informe “Saharauis. Las otras víctimas del franquismo y posfranquismo” (Hegoa, 2025) se señala que “los libros de texto de Historia de la Educación General Básica (EGB) publicados entre 1961 y 1975 incluían al Sáhara español como la provincia 53 del territorio nacional. Durante este período, el Sáhara Occidental aparecía en mapas, ejercicios y narrativas como parte integral de España, destacando su división administrativa en Saguía el Hamra y Río de Oro, así como su riqueza en fosfatos. Tras la retirada de España en 1976, estas referencias fueron sistemáticamente eliminadas de los manuales educativos. Las ediciones posteriores censuraron todo contenido relacionado con el Sáhara”.
“Lo que hace el gobierno español. Los socialistas desgraciadamente creo que dieron un giro. Hay que estar con la justicia, con la verdad. Y no por intereses de cualquier tipo cambiar la historia. Nosotros no podemos mañana decir que por ejemplo los españoles son portugueses o son rusos. Eso es mentira. Vamos a ver la historia, a buscar, preguntar y averiguar. ¿El Sáhara es marroquí? ¿Se la regalaste tú? Nosotros no nos parecemos a Marruecos nada. Ni en costumbres, ni lenguaje. Absolutamente nada. Lo que reinan son los intereses. No la historia, la verdad. Se cambió todo. Hablaban muy mal de Franco. De la dictadura de Franco. Muy bien. Pero Franco por lo menos no nos entregó a Marruecos. Los que criticaban a Franco y decían que es un dictador son los que nos entregaron a Marruecos. ¿Por qué? Por intereses. Le tienen miedo a Marruecos. Nosotros defendemos nuestra paz. Pero nos entregaron en ese momento sin nada. Y aquí estamos”.
JUVENTUD Y FUTURO
Bulahe está muy preocupado por el inicio de la guerra contra Irán. El primer día un ataque a un colegio de niñas dejó un balance de 165 víctimas mortales. Una semana después de la entrevista el número de escuelas atacadas llegaría a las 4. “A lo mejor no comparto su política, pero la solución no es matar a la gente, la vida humana vale muchísimo”, se indigna por la nueva guerra contra Irán.
En este escenario internacional, donde existe una jerarquía de las vidas y la política exterior estadounidense y sus aliados aparece guiada por lógicas basadas en la necropolítica, no debe extrañar que Bulahe señale que el futuro no se puede garantizar sin seres humanos.
“Tienes que prepararlos y enseñarles, que valoren el sacrificio que han hecho sus padres y sus familiares. Ellos saben por qué nosotros estamos sufriendo aquí en los campamentos de refugiados. ¿Quién nos causó esta situación? Diferenciar entre tu amigo y tu enemigo. El que te quiere, el que quiere ayudarte y el que quiere acabar contigo. La lucha del Estado y la familia para orientar eficazmente y adecuadamente a nuestros hijos, que son el futuro, es constante. Estamos atravesando una etapa mucho más difícil, y hay que mejorarla, seguir luchando, divulgar la causa, estés donde estés. Somos un pueblo que está luchando desde hace 50 años y queremos divulgar nuestra historia . No le hemos hecho mal a nadie, no quisimos aceptar que nos maltraten y vamos a seguir”.
Bulahe asegura que ha llegado el momento del relevo generacional: “Hay jóvenes maravillosos, defendiendo y trabajando por la causa, eso se lo inculcó la familia y la escuela”. Aunque sean generaciones diferentes “el amor a la patria tiene que ser una constante, tienen que ser luchadores, fieles, buena gente, no hacer daño a nadie, pero sí defender lo nuestro en contra de quienes nos quiere imponer las cosas por las malas, nosotros nos defendemos”.
Espera que todo el sacrificio de 50 años termine en algo positivo y que “los marroquíes se vayan para su tierra, a ellos les sobra tierra”. “Hay muchas resoluciones de Naciones Unidas, pero tiene que haber una decisión justa y aplicarla. Eso es lo que queremos nosotros. Algo que no es nuestro, no lo queremos. Lo que estamos pidiendo es nuestra tierra. No más, no otra cosa”, concluye.





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