El pasado domingo 23 de mayo se convocaron concentraciones y manifestaciones en los diferentes territorios del Estado español en rechazo a la ganadería industrial. En Castilla La Mancha, las distintas provincias se encontraron en Toledo para decir No a las Macrogranjas. En un ambiente festivo, entre cánticos y consignas, la marcha trascurrió por el centro histórico de Toledo hasta llegar a la sede del gobierno de la región. Al lema “Moratoria Ya, Ni una licencia más” le acompañaron otros más originales como “Tanto gorrino es un desatino”, “No quiero purines en mis calabacines” o “Queremos oler a pino y no a mierda de gorrino”.

“Estamos sufriendo un crecimiento desmesurado de este tipo de ganadería”, afirmó Inma Lozano, portavoz de la Plataforma regional Castilla La Mancha Stop Macrogranjas. “Empiezan con un proyecto que en principio parece que no es muy agresivo y luego a base de modificaciones no sustanciales del proyecto van ampliando y te acabas encontrando lo que ha pasado en Balsa de Ves, casi 100 mil cerdos”, advierte Amparo Cuenca, de la Plataforma Rural por Cenizate, pueblo de la provincia de Albacete donde está en marcha la construcción de uno de estos macroproyectos porcinos. Las voces asistentes denunciaron el fuerte impacto ambiental de estos megaproyectos. “La contaminación generada en los acuíferos, a nivel medioambiental, de pérdida del valor de las propiedades de la tierra, a nivel de no fijación de población en el territorio afectado por la construcción de macrogranjas, ha hecho que Cataluña ya no quiera más macrogranjas, Aragón ya no quiera más macrogranjas, y se estén extendiendo por el resto del territorio y sobre todo por la malllamada “España vaciada”, cuenta Juan Expósito, miembro de la Plataforma Pueblos Vivos de Cuenca.

Este es un testimonio audiovisual de la protesta en contra de un modelo de producción masiva que solo trae miseria, despoblación, olor y “mierda” a nuestros pueblos.

Noticia publicada en Tercera Información