Semilla de la entrevista al doctor venezolano Francisco González, expresidente del Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laboral (INPSASEL), especialista de la salud y la seguridad en el trabajo, con una amplia experiencia en la docencia y la investigación en el ámbito de la prevención laboral. En este extracto de su entrevista, realizada en Barquisimeto, Venezuela, en agosto de 2019, nos habla sobre las cifras de la salud en el trabajo a nivel mundial y en Venezuela así como de la participación de los trabajadores y trabajadoras en Venezuela.

Colabora con Vocesenlucha asumiendo el rol de entrevistador el compañero Ángel González, referente de la CORENATs Venezuela e igualmente extrabajador del INPSASEL.

El tema de la participación de los trabajadores y trabajadoras en Venezuela “es un elemento central que se ha desarrollado durante el proceso bolivariano. Los trabajadores participaban tímidamente, sobre todo los más politizados, vinculados a las centrales del Partido Comunista, Como Pedro Abarca, María Leon, Ramón Polanco, que eran eran dirigentes sindicales que reivindicaban la formación y la organización de los trabajadores y la lucha en esta materia. Luego del nacimiento del INPSASEL, de la ley, de la creación de los delegados de prevención, todo el plan de formación nacional que desarrolla el instituto y las distintas organizaciones como la Coordinadora Nacional de Salud de los Trabajadores, los Consejos de Delegados… que están desarrollando permanentemente formación político-técnica en los trabajadores, eso ha generado una participación muy importante de los trabajadores y trabajadoras en la defensa del derecho a la salud y además en la politización, porque el tema de la salud en el trabajo es una puerta perfecta para la politización de los trabajadores, porque cuando al trabajador se le demuestra que son las ansias de ganancia, de extracción de plusvalía por parte del capitalista, que esa es la razón fundamental por la cual ocurren los accidentes y las enfermedades, se va politizando el trabajador, en la necesidad de transformar este modo de producción, en la necesidad de socializar la propiedad de los medios de producción, en la necesidad de que la riqueza sea producida colectivamente en condiciones de seguridad, salud, de dignidad, de bienestar, y que esa ganancia sea disfrutada también colectivamente”.