13A: EL DÍA QUE EL PUEBLO SE SALVÓ A SÍ MISMO

Por Unión Comunera

“Desde la Unión Comunera, que viene construyéndose desde abajo, desde el chavismo rebelde, desde las comunas que se niegan a morir, con la fuerza del pueblo, asumimos la responsabilidad de no dejar, desde nuestros modestos esfuerzos, que aquella épica del 13A quede enterrada en la historia”.

Venezuela | 13 de abril de 2021 | Fuente: Saber y Poder

El 13 de abril fue el día que el pueblo rescató al líder del proyecto que encarnaba sus esperanzas. Fue uno de esos días extraordinarios en que el pueblo tomó la determinación de salvarse a sí mismo.

Ese pueblo, vestido de obrero, campesino, militar, intelectual, hoy sigue en combate, a pesar de la desesperanza, la resignación, el descontento, la angustia y la decepción. De entre la miasma brota la alegría, la valentía y el afán de seguir confrontando las adversidades.

Ese 13 de abril presenciamos, de la mano del Comandante Chávez y la Revolución Bolivariana, el parto del poder popular, entendido como la posibilidad de auto-reconocer la fuerza transformadora del pueblo, capaz de derrotar imperios y oligarquías.

Hoy, 19 años después de aquel histórico acontecimiento, nosotros y nosotras, comunas y organizaciones sociales reunidas alrededor de la Unión Comunera, reafirmamos nuestro compromiso chavista y revolucionario de continuar la labor iniciada por el pueblo venezolano quien junto al Comandante Chávez, demostró la posibilidad real de transformación de la sociedad venezolana, trazando con el lápiz del socialismo el horizonte de la emancipación y el proyecto comunero como camino seguro para alcanzarlo.

Desde la Unión Comunera, que viene construyéndose desde abajo, desde el chavismo rebelde, desde las comunas que se niegan a morir, con la fuerza del pueblo, asumimos la responsabilidad de no dejar, desde nuestros modestos esfuerzos, que aquella épica del 13A quede enterrada en la historia.

Hoy levantamos nuestras manos, para asestar el puño con el que el Comandante nos convocaba al combate, para convertirlo en nuestra insignia de lucha y nuestro sentido de existencia. Con este símbolo ratificamos nuestra voluntad de mantener viva la llama revolucionaria, nuestra vocación combativa y chavista, nuestro compromiso con la construcción del socialismo por la vía del ejercicio del poder popular.

Aquí no hay pueblo vencido. Aquí nadie se rinde. Vamos con alegría y mucha esperanza a reencontrarnos como pueblo, en las catacumbas, donde hay pueblo dispuesto a pelear, a organizarse, a producir, transformar y construir la patria soñada.

Independencia, Comuna y Socialismo