EL TRÍO DE LA MUERTE CONTRA VENEZUELA: LEOPOLDO LÓPEZ, PABLO CASADO Y SANTIAGO ABASCAL

Por Marcos Roitman Rosenmann

“Con la llegada de Leopoldo López, se cierra el círculo. A poco más de un mes de las elecciones, se pondrá en marcha toda la parafernalia para descalificar el proceso electoral, siendo Madrid el centro de operaciones”.

Leopoldo López, cuya fuga de la embajada de España en Caracas, contó con la participación del embajador en funciones, Jesús Silva, ancla su residencia en Madrid. Sin tiempo para cuarentena, y con una maleta cargada de dólares se presentó ante sus valedores. En rueda de Prensa elogió al embajador y agradeció  su apoyo en la huida. Se autoproclamó paladín de las libertades, subrayando que no hay diálogo posible con el gobierno de Nicolás Maduro, y de paso descalificó las elecciones a celebrar el 6 de diciembre por considerarlas un fraude, pidiendo que no vayan observadores a validarlas. No pasaron 72 horas de su llegada, para ser recibido públicamente por el Presidente de Gobierno, a la sazón Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez. López tras su entrevista, manifestó que “vio en él, su gobierno y su partido, la determinación de acompañar la lucha por la libertad y por elecciones libres  en Venezuela”. Más tarde sería agasajado por el Presidente del Partido Popular, Pablo Casado. En el intertanto, el alcalde de Madrid, la presidenta de la Comunidad y Santiago Abascal en nombre de VOX, le dan la bienvenida. Tampoco han faltado familiares,  dirigentes de Voluntad Popular y Primero Justicia afincados en la capital. Sin olvidar los parabienes enviados por Felipe González, José María Aznar y Mariano Rajoy.  Asimismo, los medios de comunicación exaltan las virtudes democráticas de López. Sin embargo, su currículum apunta en sentido contrario. Veamos. Desde 2002, ha participado en todos los frustrados golpes de Estado. En 2014 llamó a derrocar el gobierno constitucional, impulsando el plan desestabilizador “la Salida”. Promovió actos de sabotaje y financió grupos armados, paramilitares, Guarimbas, cuyos miembros violaron, asesinaron, incendiaron locales públicos, hospitales, escuelas y sedes de los partidos en el gobierno. Hubo 43 muertos.

Frustrado y amenazado por sus propios socios, entre otros Antonio Ledesma, Leopoldo López se entregaría a las autoridades en presencia de sus padres y esposa, para salvar su vida, tal y como lo señalaría su mujer, Lilian Tintori. Juzgado y condenado, desde la cárcel siguió conspirando.  Su pena  fue conmutada por arresto domiciliario.  En 2017, grupos de choque ligados a su organización, lanzan bombas incendiarias contra el Ministerio de Vivienda, en  cuyas instalaciones  se albergaba una guardería. 45 niños sufrieron la virulencia de las llamas. Salvaron la vida  gracias a la acción de sus casi mil trabajadores que habían en su interior y la pronta llegada de los bomberos.

Leopoldo López suma y sigue.  En 2019, tras el fracaso del golpe de Estado de abril, se refugia en la Embajada de España y a sabiendas del embajador, a fines de ese año, pone en marcha la operación Gedeón. Leopoldo López, fue considerado un Huésped hasta su huida a España. La ministra de Exteriores así lo corroboró. Era un invitado, dado su condición de Comisionado Presidencial para el Centro de Gobierno de Venezuela de Juan Guaidó. Dos meses antes de su llegada a la embajada, el gobierno en funciones de Pedro Sánchez , el 26 de enero de 2019, había sentado precedente, amenazando con reconocer a Juan Guaidó como presidente encargado: “El gobierno de España da 8 días a Nicolás Maduro para convocar elecciones libres, trasparentes y democráticas. Y si no ocurre, reitero, si no ocurre esto,  España reconocerá a Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela…”.

Mientras Leopoldo López desarrolla su apretada agenda en Madrid, Santiago Abascal organiza un Foro Mundial desde su fundación Disenso, el 26 de octubre. Su lema: “contra el comunismo”, “los regímenes izquierdistas autoritarios” y “la dictadura venezolana de Nicolás Maduro”.

Leopoldo López, desde su larga estancia en la Embajada, recibía, despachaba, daba órdenes y firmaba documentos. Se sentía avalado y protegido. En esta dinámica se gestó la operación Gedeón, cuyo objetivo era invadir Venezuela, facilitar la captura y posterior asesinato del presidente Nicolás Maduro. Su testaferro en Estados Unidos, Lester Toledo, acabó por hacerlo público, y señaló a Juan Guaidó como parte de la trama. El descubrimiento de un documento con  la firma de Guaidó junto a sus comisionados, Sergio Vergara, Juan José Rondón, y la del mercenario, boina verde, director de la empresa de seguridad SilverCoup Jordán Goudreau, destapó los entresijos de la operación, cuyo valor ascendía a 213 millones de dólares. Tras el escándalo, Vergara y Rondón presentaron su renuncia. Guaidó, aceptó ambas, reconociendo los servicios prestados.

Esos son los antecedentes de Leopoldo López con los cuales Pablo Casado muestra su afinidad. Lo recibe con tono familiar en su despacho de sede parlamentaria, ¡Que tal Leo! Su padre, beneficiario de las prerrogativas concedidas por Rajoy, goza de nacionalidad española. Hoy es eurodiputado por el Partido Popular. Inclinado, Pablo Casado, ofrece su organización, infraestructura y fondos, para cualquier tipo de acción destinada a sabotear el gobierno del Presidente Nicolás Maduro. En clave interna, busca convertir a López en el portavoz de la oposición venezolana en el exterior. Una manera de tomar distancia de los grupos articulados en torno a Antonio Ledesma en Madrid y Corina Machado en Venezuela,  arropados por VOX, Aznar y Felipe Gonzalez. No es extraño que Casado, adjetive en su delirio a Leopoldo López como el Mandela venezolano. Aunque, por su currículum, responde más con la vida del argentino José López Rega, asesino confeso, creador de la Alianza Anticomunista Argentina,  la  triple AAA. Apodado “el brujo” fue considerado el Rasputín del justicialismo. En su haber decenas de órdenes para asesinar a montoneros, socialistas, comunistas o militantes de cualquier partido.  Sus hombres, colocaban bombas en  teatros, sedes partidarias, etc. Los dos López se asemejan y comparten apellido ¿casualidad? Ambos, se consideran defensores y garantes de las libertades (sic).

Mientras Leopoldo López desarrolla su apretada agenda en Madrid, Santiago Abascal organiza un Foro Mundial desde su fundación Disenso, el 26 de octubre. Su lema: “contra el comunismo”, “los regímenes izquierdistas autoritarios” y “la dictadura venezolana de Nicolás Maduro”. Su dirección es bicéfala  Jorge Martín Frías  y el euro diputado Hermann Terscht. El resultado un comunicado bajo el nombre de Carta de Madrid. La ultraderecha venezolana firmará la Carta. María Corina Machado, Antonio Ledezma  y el vicepresidente de la red liberal de América latina, Pedro Urruchurtu. También acompaña con su  rúbricas el boliviano, Arturo Murillo, ex jefe del consejo de ministros del gobierno de facto de Jeanine Añez; el pinochetista, presidente del partido republicano chileno José Kast; las senadoras colombianas del partido de Álvaro Uribe: Margarita Restrepo, Paola Holguín y Maria Fernanda Cabal, y el mexicano secretario general del PAN,  Fernando Rodriguez Doval.

Hoy conforman un lobby, similar a la mafia anticubana de Miami. Poseen bienes inmuebles, negocios, inversiones en capital riesgo, turismo, hostelería, y banca.

Todas estas acciones demuestran que en España, empresarios, militantes de la MUD, han encontrado en Madrid y el resto de comunidades autónomas, el apoyo del Partido Popular, Ciudadanos, VOX, PNV, PSOE y la derecha catalana, para sus operaciones desestabilizadoras. Hoy conforman un lobby, similar a la mafia anticubana de Miami. Poseen bienes inmuebles, negocios, inversiones en capital riesgo, turismo, hostelería, y banca. Además cuentan con la nacionalidad española generosamente otorgada de forma exprés.  Con la llegada de Leopoldo López, se cierra el círculo. A poco más de un mes de las elecciones, se pondrá en marcha toda la parafernalia para descalificar el proceso electoral, siendo Madrid el centro de operaciones. Leopoldo López en su condición de Comisario delegado será el encargado de articular las acciones desestabilizadoras, sabotajes y el bloqueo. Sus anfitriones en España sólo pueden ser generadores de muerte.