MUY BUEN MENÚ, PERO MUY MAL SERVICIO

Por Movimiento Nacional Carcelario

«Desde La Cárcel y Penitenciaría de Alta y Mediana Seguridad de La Dorada, hacemos llegar nuestro saludo solidario y nuestra voz de apoyo a los compañeros del patio 1 de Cómbita, e invitamos a la población de los demás patios a sumarse a su justo reclamo».

13 de agosto de 2022. Séptimo día del inicio del cambio.

La Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (Uspec) fijará las políticas y planes de provisión alimentaria que podrá ser por administración directa o por contratos con particulares. Los alimentos deben ser de tal calidad y cantidad que aseguren la suficiente y balanceada nutrición de las personas privadas de la libertad. La alimentación será suministrada en buenas condiciones de higiene y presentación. Los internos comerán sentados en mesas decentemente dispuestas

Artículo 68, ley 65 de 1993 (Código penitenciario y carcelario)

Desde hace ya dos semanas los compañeros presos del patio 1 de la cárcel de máxima seguridad de Cómbita en Boyacá, vienen poniendo en conocimiento de las correspondientes autoridades, y de la opinión pública, la deficiente prestación del servicio de alimentación, por parte de la empresa encargada de hacerlo.

Dado que las denuncias y reclamos formales no han surtido efecto, los compañeros deciden entrar en desobediencia pacífica, negándose a recibir los alimentos por razones que han expuesto en múltiples escritos, sin que esto tampoco haya conducido a una solución del problema, puesto que las instancias estatales encargadas de la vigilancia de estos aspectos, no han tomado cartas en el asunto.

Muy por el contrario, tanto la dirección del establecimiento como el consorcio contratista, han expresado que las denuncias y reclamos no tienen ninguna validez, puesto que los 7 patios restantes de la sección de alta seguridad, y toda la sección de mediana no han manifestado inconformismo alguno.

Desde luego que lo anterior se debe a que la mayoría de los internos le temen a las represalias que se puedan tomar contra ellos, en caso de levantar su voz denunciante e inconforme, pues lo mínimo que esto acarrea son traslados, que a su vez desestabiliza situaciones familiares y provoca traumatismos en procesos disciplinarios y en las correspondientes redenciones de penas, aplazando con ello beneficios administrativos y jurídicos.

Ahora bien, la situación de la cárcel de Cómbita no es exclusiva de ese establecimiento, porque -al parecer- los consorcios prestadores del servicio de alimentación, o son los mismos en varias cárceles, o son de los mismos propietarios, y no se descarta otro «cartel de la comida», que se ha puesto de acuerdo para ganar licitaciones, presentando increíbles y exquisitos menús, que luego no se cumplen, y que solo sirvieron para eso: para las licitaciones.

Así las cosas, lo que se viene presentando en el patio 1 de Cómbita, es apenas la cola de una hidra (monstruo de varias cabezas) que tal como hace presencia en todas las cárceles del país, bien puede causar la misma reacción en cadena, puesto que hasta ahora el INPEC, La USPEC, los organismos de control y los mismos consorcios, apenas si responden ante la presión de la vía de los hechos, para luego retomar la misma práctica de flagrante incumplimiento con lo establecido en el epígrafe de este escrito.

De manera que, desde La Cárcel y Penitenciaría de Alta y Mediana Seguridad de La Dorada, hacemos llegar nuestro saludo solidario y nuestra voz de apoyo a los compañeros del patio 1 de Cómbita, e invitamos a la población de los demás patios a sumarse a su justo reclamo.

Así mismo, invitamos al Congreso de la República y al Ministerio de Justicia, para que le presten atención a esta situación, visitando y escuchando a nuestros compañeros, verificando la seriedad y pertinencia de sus reclamos, como medida urgente, que luego debe llevar a la revisión de la política Criminal y Penitenciaría del País, puesto que la existente ha tenido como fin implícito, «que el infractor de la ley se pudra en la cárcel» y que «las cárceles de Colombia sean una vergüenza», según lo manifestó el Doctor Néstor Osuna, ministro de justicia de la ahora COLOMBIA HUMANA, en la cual tenemos fincadas muchas esperanzas de redención, porque como bien lo dijera el prisionero político Nelson Mandela, «Suele decirse que nadie conoce realmente cómo es una nación hasta haber estado en una de sus cárceles. Una nación no debe juzgarse por cómo trata a sus ciudadanos con mejor posición, sino por cómo trata a los que tienen poco o nada«

Fuerte abrazo para los compañeros y con él la seguridad de que si el problema no se soluciona de fondo, la cuestión se va a tornar nacional.

Movimiento Nacional Carcelario, Cárcel y Penitenciaría de Alta y Mediana Seguridad La Dorada.
13 de agosto de 2022. Séptimo día del inicio del cambio.