ENTRAMOS EN LA INTIMIDAD DEL FÚTBOL
Por Ángel Cappa*
«Se repite insistentemente, que en el futbol moderno no hay espacios. Y de tanto escucharlo, creemos que es verdad. Y es verdad, pero resulta que el juego consiste, precisamente, en fabricar espacios. Se toca, se mueve la pelota de un lado al otro, para eso, para encontrar los espacios que no hay.»
29 de junio de 2026 | Fuente La Jornada
Por un momento tenemos que hacer el duro ejercicio del olvido, para meternos de lleno en el juego. Tenemos que olvidar, aunque es muy difícil, el horror de los terremotos en Venezuela. Las aventuras bélicas del matón universal, Donald Trump, y del criminal de guerra, Netanyahu. Las desigualdades, cada vez más grandes, entre una minoría superrica y las mayorías populares condenadas al hambre y la miseria. Las injusticias laborales y sociales que sufre la clase obrera en buena parte del mundo. Debemos pasar por alto la indiferencia, con que la mayoría de los gobiernos considerados democráticos, observan las agresiones antidemocráticas de las élites dominantes. Es un momento, nada más, que apartamos al mundo y nos introducimos en los partidos del Mundial.
Al juego se entra por la puerta de los conceptos
Son los conceptos los que explican de qué se trata. El fútbol tiene, como otras actividades, conceptos básicos que lo definen.
Del enfrentamiento entre México (que hizo muy buen partido) y Chequia, sacamos dos jugadas:
–En el primer gol mexicano, Chávez antes de patear acomoda el cuerpo. Lo inclina hacia su derecha y le quedan dos opciones: si hay hueco, tira, si no lo hay puede, de esa forma, gambetear al arquero.
Acomodar bien el cuerpo es esencial para definir bien.
–En el segundo gol mexicano, Mora apeló a la pausa. Esperó con inteligencia la aparición de un compañero, para habilitarlo con precisión. No se apresuró y por eso fue veloz y eficaz.
Aparecer, mejor que estar
Hay delanteros que se estacionan entre los defensores contrarios, creyendo que de ese modo están más cerca del gol. En realidad, lo que hacen, es ser referencia de los defensores para marcarlo mejor. El 11 de Japón, Daizen Maeda, no estaba en el área en el gol que le hizo a Suecia, apareció y sorprendió a los defensores suecos, que tuvieron que ir a buscar la pelota en la red.
Seguimos con la pésima salida
El primer gol de Brasil, Vinícius, ante Escocia fue, nuevamente, producto de la salida desde el fondo, que utilizan casi todos los equipos del mundo. Al parecer el hombre no tropieza dos veces con la misma jugada, sino centenares de veces.
Para no ser menos, el arquero de Escocia fue a buscar mariposas en un centro llovido, inocente, y le regaló el segundo gol a Vinícius y a Brasil.
No hay espacios
Se repite insistentemente, que en el futbol moderno no hay espacios. Y de tanto escucharlo, creemos que es verdad. Y es verdad, pero resulta que el juego consiste, precisamente, en fabricar espacios. Se toca, se mueve la pelota de un lado al otro, para eso, para encontrar los espacios que no hay.
Sentir para ver
Dijo Maradona: “Messi siente la pelota. No le hace falta mirarla, cuando la lleva y tampoco cuando acelera. Por eso ve todo lo que pasa a su alrededor”.
Una “ley” ilegal
Esto no es un concepto del juego, pero nos permite conocer un poco más a la FIFA. Almirón, de Paraguay, fue expulsado de la cancha por taparse la boca para hablar.
Infantino explicó lo inexplicable: “Debe presumirse que ha dicho algo que no debía haber dicho”. O sea, no se sabe lo que dijo y se le expulsa por lo que se presume.
Otra de las normas absurdas de la FIFA que complican el futbol.
La modernidad de lo antiguo
Muchos de los goles en este Mundial se producen con una jugada muy vieja. Tal vez la más antigua de todas: ganar la línea de fondo y centro atrás. Es que, de ese modo, los defensores, generalmente, quedan descolocados y sin poder impedir el tiro al arco. Algunos piensan que lo antiguo es malo y lo moderno bueno ¿qué le vamos a hacer?
El área chica es del arquero
Cuando vienen los centros de los costados, por aire o por el piso, cruzando el área chica, los arqueros deben hacerse con la pelota. No suelen hacerlo porque juegan muy pegados a la línea de gol. Con estar un poco más adelantados, evitarían situaciones de peligro.
El engaño es el fundamento del juego
Se trata de anunciar una cosa y hacer otra. Amago que voy a pasar la pelota y tiro al arco. Anuncio que voy a frenar y sigo. Hago que voy a tirar y gambeteo. En futbol, mentir es una virtud. El engaño no sólo es el concepto básico del futbol, sino de todos los juegos.
Si engaño, no me hacen falta la fuerza ni la velocidad. Si hago lo que anuncio, entonces el físico pasa a ser importante.
La breve historia
Un periodista presentó al delantero uruguayo Luis Suárez, diciendo que es el mejor jugador de la historia de Uruguay. Se olvidó de Recoba, de Francescoli, de Rubén Paz, de Cavani, de Forlán, de Ghiggia, de Schaffino, de Morena, de Rubén Sosa, de Rocha, de Paolo Montero y de, nada menos, Obdulio Varela.
Es que la historia no empezó ayer.
No se vayan, que ahora viene lo mejor.
*Ángel Cappa es exfutbolista argentino, entrenador, licenciado en Filosofía y Psicopedagogía, escritor y autor con Marcos Roitman del libro "Fútbol y política. Conversaciones desde la izquierda" (ed. Akal)





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