
LA HORA DE LOS PUEBLOS
Por Ángel Cappa
«El PSOE le está facilitando el ascenso a la derecha española más rancia y retrograda y la decepción del kirchnerismo fue uno de los factores para que un personaje tan nefasto y ridículo como Milei, sea presidente»
3 de febrero de 2026
Cuenta el Che que, al llegar a Cuba en el Granma para iniciar la revolución, las fuerzas armadas de Batista los estaban esperando. Ya el viaje había sido complicado por las tormentas y el desembarco peor. No habían llegado al lugar previsto, sino a cualquier otro. Finalmente, los pocos que quedaron se dispersaron y acordaron reunirse cuando pudieran a recibir las órdenes de Fidel. El mismo Che pensó que Fidel daría por finalizado el intento hasta encontrar otro momento más oportuno. Eran muy pocos y desarmados. Sin embargo, Fidel los recibió eufórico y les dijo: “ahora sí estoy convencido de que vamos a vencer”. “Este está más loco que yo”, pensó el Che, según su propio relato.
No era locura lo de Fidel, evidentemente, sino convicción que salía a relucir en el momento más necesario. Cuando todo parecía perdido. Tampoco era una frase destinada a levantar el ánimo, sin fundamento alguno. Había un plan estudiado y preparado que comenzaba aún en las peores condiciones.
HOY UN MATÓN DESQUICIADO AMENAZA A TODO EL MUNDO
Las condiciones de vida son desalentadoras, ante la nula reacción de casi todos los gobiernos de la sociedad internacional supuestamente democrática. Ni las leyes ni las instituciones ni las organizaciones mundiales son útiles para garantizar al menos una convivencia pacífica y ni siquiera intervienen.
No se trata de que Donald Trump, individualmente, haya emprendido este atropello a toda la humanidad, poniendo en peligro la vida misma de la gente y del planeta. Como sabemos, es el imperialismo yanqui el que se derrumba. Es el capitalismo el que entró en una crisis total y apela a la violencia para intentar sostenerse. No solo a la violencia armada, sino también a la guerra psicológica, cultural, mediática y de toda índole, con el fin de restituir el dominio imperial que está perdiendo.
Como dice Yayo Herrero en su libro “Metamorfosis”, “hoy saltan las costuras de un orden económico, político y cultural inflado y tenso y, por los desgarros que se van produciendo, emergen monstruos”.
Donald Trump y su lacayo Javier Milei, son ejemplos de esos monstruos delirantes, ignorantes, violentos, profundamente corruptos y antidemocráticos.
Sabemos que quienes dirigen a estos monstruos son los poderes económicos, los que no tienen límites ni reparos para aniquilar adversarios, destruir el planeta y arrasar con todo para aumentar sus beneficios y sus privilegios.
ESTAMOS SOLOS
Me refiero a los pueblos. A todos los pueblos del mundo amenazados por guerras impuestas, por un planeta en descomposición, por niveles de vida en decadencia y abandonados por gobiernos que se desentienden de las cuestiones esenciales. “…los Gobiernos no atajan la cuestión central, el conflicto entre el capitalismo y las condiciones de vida en un contexto de contracción material y le allanan el camino al fascismo. Los fascismos del siglo XXI se convierten en el refugio para los desahuciados políticos” (Yayo Herrero)
Las izquierdas institucionalizadas dejaron de ser izquierdas para acomodarse en el sistema capitalista y a lo sumo repartir las migajas que convierten en “conquistas de la clase trabajadora”. El PSOE, por ejemplo, en España, que en la transición adoptó la sociedad de mercado y renunció al marxismo, que era la base de su ideología. O el kirchnerismo en Argentina que, según Cristina Fernández, pretende un “capitalismo serio”, es decir un capitalismo “de rostro humano” y según el expresidente Alberto Fernández, “el capitalismo no se discute”. El resultado fue Massa, un claro representante político del capitalismo neoliberal como ministro de Economía y candidato a presidente en las pasadas elecciones. Hoy al servicio de un fondo buitre.
El PSOE le está facilitando el ascenso a la derecha española más rancia y retrograda y la decepción del kirchnerismo fue uno de los factores para que un personaje tan nefasto y ridículo como Milei, sea presidente.
SOLOS Y REVUELTOS
El capitalismo ha ganado una de las batallas más importantes: ha logrado despolitizar a la mayoría que quedó a expensas de cualquier charlatán gritón de apariencia antisistema que lo invite a un cambio (Milei, Trump, Ayuso, Abascal). Ha logrado anular el pensamiento crítico y que dominen las ideas de los que dominan. Los medios de comunicación y las redes sociales, en manos de la élite económica, cumplen un papel fundamental en ese sentido.
Además, el discurso de la izquierda y su actividad política, quedan reducidos a una minoría. No tienen el espacio en los lugares de mayor difusión, como sí se lo dan a la derecha.
La consecuencia es una enorme desorientación popular. Un desánimo generalizado y paralizante.
VAMOS PERDIENDO, PERO EL PARTIDO NO TERMINÓ Y NO TERMINA NUNCA
Adolfo Pedernera, un jugador argentino extraordinario de los años 40, fue también entrenador. Dirigiendo a la selección colombiana, en un partido al término del primer tiempo, perdía 4 a 0. Les dijo que el partido no había terminado y por lo tanto todavía había tiempo, apeló al orgullo de los futbolistas y a sus capacidades y aseguró que podían remediar el resultado. Terminaron empatando a 4.
En las peores condiciones Fidel, como contó el Che, confiaba plenamente en el triunfo de la revolución.
Los pueblos están solos en estos tiempos, abandonados diría yo, y por eso necesitan organizar la indignación, convertir el desaliento en esperanza. Apelar a la historia de sus conquistas laborales y sociales, recordar que todas fueron producto de luchas duras, muchas veces tremendas, recuperar la utopía, juntarse en el marco del anticapitalismo y proyectar la sociedad que nos permita vivir con justicia, en democracia participativa y con alegría. Sabiendo que esa sociedad a la que aspiramos tenemos que ir haciéndola todos juntos y que siempre “habrá un orden que desordenar”, como dice Benedetti en un poema. Al menos nos quedará la dignidad de la rebeldía.
Ángel Cappa es exfutbolista argentino, entrenador, licenciado en Filosofía y Psicopedagogía, escritor y autor con Marcos Roitman del libro "Fútbol y política. Conversaciones desde la izquierda" (ed. Akal)




